MoMo Fitness

gisele-bundchen-vivian-1-a

Una que es muy perspicaz ha caído ella solita en la cuenta de que las MoMo queremos estar buenas, más buenas incluso que antes de momonizarnos. Estarlo solo un poco requiere un esfuerzo tal que el mini-logro acaba sabiendo a triple victoria. Tener tiempo de medio escoger lo que te vas a poner, plantarte algún complemento de esos que marcan estilo y peinarte con cierta intención, son hitos comparables a subir de rodillas el Everest. Plantearnos dedicar además una horita semanal al cuidado de nuestras carnes, corazón o equilibrio mental: eso es menos posible que cumplir los 3 deseos de las aspirantes a Miss algo. Todo ello nos lleva a arrastrarnos sin vergüenza por el recuerdo de las largas jornadas de deporte del pasado (mucho más largas ahora que se recuerdan), mientras asumimos que volver a ejercitarnos (a solas, ojito con este detalle) queda muy lejos de nuestras posibilidades actuales…

Así que, queridas mías, como premio a vuestra fidelidad, he inventado una nueva disciplina a medida de vuestra situación actual. Generaréis endorfinas, haréis trabajo cardiovascular, tonificaréis tejidos y muscularéis vuestros cuerpos, todo ello mientras sintonizáis con vuestros retoños y os convertís progresivamente en sus mejores madre-amigas del alma. Para todas nosotras, he creado MoMo Fitness (perdonad por lo indigno del nombre) y a continuación os propongo una serie de ejercicios patentados, por si alguna listilla ve el filón en todo esto…

MoMo Fitness – Tabla Nº1

  1. “Mama, me llevas en brazos solo un rato?”  “Noooo, que eres ya muy mayor y pesas mucho…”.  ¡Y tú eres una zángana! Haz el favor de cargar con tu retoño que será siempre tu bebé y presume de brazos fuertes. Levántale, avanza unos metros, bájale y repite la operación. 15 veces seguidas durante 3 series. Y mientras lo haces recuerda todas las oportunidades de mejorar que has desaprovechado hasta el día de hoy.
  2. A ver, con lo rápido que tú lo haces, que pesadita con que la pobre criatura, nacida para vivir hedónicamente, recoja sus juguetes… ¡Hazlo tú misma! Pero recógelos uno a uno y mientras lo haces visualiza ese culo duro que estás consiguiendo con cada agachadilla. Entrena a tus hij@s para que desordenen por lo menos 20 juguetes cada vez. Y si crees que eres un caso difícil de recuperar, te recomiendo repetir la operación: desordenar y ordenar de nuevo, mañana y tarde.
  3. La cartera, angelitos, esa manía persecutoria que tenemos todos con que la carguen ellos mismos, tan chiquitos. Eso se acabó: en adelante cuélgate tú la cartera en el antebrazo, primero el derecho, luego el izquierdo, durante todo el camino a casa y asegurándote de que las piedrecitas, plantitas y tesoros varios que la rellenan alcanzan el peso justo* para la utilidad del ejercicio (*el peso justo es exactamente ese gramo previo al dolor, ok?). Este ejercicio en combinación con el primero te garantiza unas extremidades superiores como las de la Hayworth, así que no menosprecies su utilidad y el próximo invierno plántate un largo guante negro y ve quitándotelo dedo a dedo con la mayor sensualidad mientras… va, que esto no aplica aquí.
  4. El vicio de hacerles retirar su plato de la mesa omitiendo así la enorme oportunidad que se oculta tras esa sencilla acción. Caéis ahora, ¿verdad? Poner la mesa y retirarla, ponerla y retirarla, recorriendo cada vez el espacio que hay entre la cocina y el comedor (sí, hay que comer en el comedor, eso es imprescindible). Si sois familia pequeña, invitad a los amigos del cole. Cuantos más trastos, más ejercicio. Y para los pisos pequeños, una solución más práctica que cambiarse de casa sería circundar la mesa un par de veces a cada trasto que se quita/añade. Este ejercicio es fácil.
  5. Yo no he visto una aliado mejor que el ascensor para vuestra vagancia. ¿Que vais con cochecito y vivís en el quinto? ¡Pues esa suerte que tenéis algunas! Cochecito al lomo y a subir escalones, como las mulas, contrayendo los abdominales y recordando que no hay tipazo sin esfuerzo. ¿O acaso creíais que Gisele Bundchen (en la foto) nació así? Por cierto, estoy en conversaciones con ella para que abandere el MoMo Fitness… ¿qué os parece? Está un poco flácida después de la maternidad, lo sé, pero es mona e intuyo que puede funcionar.
  6. El parque, queridas, ¡es para todos! Mezclaos con vuestros hij@s y sus amig@s: haced cola en el tobogán y deslizaos apretando glúteos cual gráciles sirenas, subid a la estructura de madera, trepad por sus cuerdas, encaramaos a los árboles y retad al grupillo a una carrera. ¡Corred y ganadles! Vosotras podéis ser más rápidas que ellos si os lo creéis de verdad. Si podéis pensarlo, podéis hacerlo. Recordad que el ejercicio cardiovascular es tan o más importante que la musculación o la tonificación, sin olvidar que sudar es la mejor manera de equilibrar nuestros niveles.

Y con esto acaba esta primera Tabla de MoMo Fitness, gracias a la cual estaréis divinas, haréis amiguitos y dormiréis como angelitas.

De nada.

PD. :_( Un poquito más huérfanos cuando se largan ciertas constantes de nuestras vidas. We’ll always be your Sweet Janes, Lou. ❤

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: